martes, 1 de enero de 2008

CAMINANDO ENTRE LA BASURA

Un día de esos en el que el estrés cotidiano quiere ganarte la batalla le planto cara y me voy a caminar, prefiero respirar aire puro y me voy hacer pies a la playa, la recorro de punta a punta oyendo el ir y venir de las olas y algún eq eq de algunas gaviotas revoltosas.

Me adentro en la duna para sentarme y contemplar algún pajarillo que intenta refugiarse en las matas de pinos carrascos y lentiscos, cual es mi asombro cuando al volverme veo que la duna esta casi totalmente invadida por pinches y un bultito rosado es la Opuntia ficus-indica o vulgarmente conocida como chumbera, a su lado enredad en el suelo le sigue el Carpobrotus Edulis o uña de gato con esos colores en primavera violetas tan bonitos, especies invasoras que lo único que hacen es que plantas de nuestras dunas como el lentisco o la retama blanca gran hábitat del camaleón común no puedan crecer porque estas invasoras acotan toda la superficie.






Desisto de la idea de sentarme y sigo caminando y a mi paso voy encontrando latas de refrescos, bolsas de patatas, botellines de vidrio, etc, viene a mi memoria ahora el vacío y la soledad del frío propio de diciembre pero ¿y en los meses estivales? Seguiremos teniendo toda esta basura ya que una lata de refresco tarda en degradarse unos 200 años oxidándose a causa de los agentes externos como la lluvia y el viento, y que un botellìn de vidrio es 100% reciclable y acaba teniendo multitud de usos y no tardaría en descomponerse miles de años, podemos darnos cuenta que la playa, la duna y el entorno es nuestro y de nuestros descendientes, si no queremos nada malo para nosotros y para ellos CUIDA EL MEDIO AMBIENTE


1 comentario:

Juanjo dijo...

Eso de sentarse está peligroso, entre tanta basura uno no sabe donde acabará sentándose. Está bien el artículo, refleja mu bien lo que se siente cuando uno quiere ir a la naturaleza y se encuentra que uno no es el primero en llegar.